La semana pasada hice mi primer “Juice Detox”, fueron cuatro días bastante peculiares, algunos el baño de mi casa –y tristemente de la oficina- y yo fuimos uno mismo, otros estuve al borde del llanto masticando apio mientras imaginaba que era una ciabatta #30 de Bimmy, y finalmente el último día (que honestamente esperaba que hubiera hadas de gengibre revoloteando a mi alrededor y desinflamando hasta mis ojos) sí me sentí mejor, sí se me desinflamó la panza y sí bajé 2 kilos. Mueran toxinas, mueran.
Pero lo interesante de la situación es qué me animó a someterme a tal suplicio *la exagerada no vino* y la respuesta se resume en dos palabras: social media.
Ya hace tiempo había empezado a ver fotos de gente a la que sigo en Instagram y en Twitter hablar de distintos detox de jugos, Patty López de la Cerda y en un círculo más cercano mi querida Eudiza habían registrado sus experiencias con Elixir Detox, Nicole Helfon y Montserrat Oliver con Reset y algunas otras twitterillas que alguna vez hablaron de Juice Heaven. Sus fotos, relatos y quotes de vida saludable, zen y frases dignas de un costarricense (pura vida), me animaron a empezar a investigar más sobre estos tres programas y finalmente probar uno de ellos.
No es necesario ser un genio para darse cuenta de la cantidad de cuentas inspiracionales healthy, fit, green y sporty que invaden Instagram, todos somos culpables de seguir al menos a una cuenta con recetas de smoothies, técnicas de squats y muuuuchas mujeres en sports gear (a veces arriesgándonos a que si nos ven scrolleando en instagram piensen que bateamos para el otro lado). Todas estas cuentas orillándome un poco más a darle la oportunidad a un detox.
Es en estas ocasiones cuando vemos el verdadero poder de los influencers y de los advocates para una marca. De no ser por Patty Lopez de la Cerda y por el blogpost de Eudiza, probablemente nunca hubiera oído hablar sobre Elixir Detox, y tengo que decir que su servicio es excepcional. Desde los correos de recomendaciones (que ya podían incluir algo como: “no te estás muriendo, es normal que la taza del baño se vea magenta después de tomar medio litro de betabel”.) hasta los delivieries a domicilio de mis jugos refrigerados todas las noches y la linda loncherita de regalo (soy una junkie de los freebies).
Y claro, te obligan *o tal vez mi obsesión con las redes sociales fue la culpable* a compartir tu experiencia a detalle en social también, porque coño, ya que uno está sufriendo para ser saludable, al menos que el mundo lo sepa. Por más fotos y tuits que posteé elogiando al programa y a sus jugos, mi participación se vió un poco opacada porque Aldo Rendón lo hizo también la misma semana, y bueno, si Elixir detox puede elegir entre retuitear a Aldo Rendón o a Pili (nomamesquienesesababy) Chávez, cualquier social media manager elegiría al primero.
Y ya que estamos hablando de las cuentas de Instagram de Elixir, Juice Heaven y Reset, déjenme decirles que Elixir también se lleva a la competencia allí, con más de 22 mil seguidores (Juice Heaven tiene 3 mil y Reset 2 mil), creciendo alrededor de mil fans a la semana y publicando contenidos relevantes frecuentemente. Los posts más exitosos tanto de Elixir como de Juice Heaven son de recetas, botanas saludables o tips, mientras que Reset postea… pues esto:
Y, un poco en acorde con el estilo de vida al que invitan estos programas, sus publicaciones más exitosas no tienen filtros porque pues ya saben: raw food, healthy, organic, #IWokeUpLikeThis y #NoFilter van todas de la mano. (Lo-fi y Mayfair estuvieron en segundo y tercer lugar en cuestión de interacciones).
El veredicto final: Elixir Detox fue el ganador –de mi dinero-, no me arrepiento, sobre todo ahora que veo que en social media también son 100% los campeones, por lo pronto mi laptop ya tiene su sticker de “In Juice We Trust”.
Disclaimer: *Tristemente* nadie me pagó ni patrocinó un solo jugo para escribir este post.




